Sobre mí

Perfil profesional

Óscar es Doctor en Biomedicina, licenciado en Bioquímica y Dietista.

Comenzó sus estudios en Biología en 2004 en la Universidad de Granada (UGR). Tras completar el primer ciclo de Biología inició el segundo ciclo en Licenciatura Bioquímica.

El último año de Bioquímica, simultaneó sus estudios con una estancia en prácticas en el Banco Andaluz de Células Madre, en un laboratorio de investigación en biología celular y molecular, gracias a una beca de iniciación a la investigación.

Su pasión por las Ciencias de la Salud le llevó por la senda de la investigación básica, realizando un Máster en Biomedicina Regenerativa y, posteriormente, culminando su carrera científica con su tesis doctoral en Biomedicina en 2016. Durante su periodo predoctoral publicó numerosos artículos científicos y participó en varios congresos internacionales.

Óscar conoció la alimentación evolutiva o dieta Paleo en 2015, a raíz del diagnóstico de varias enfermedades crónicas de su pareja. El enfoque y aplicación de la Biología Evolutiva en su estilo de vida les cambió tanto la salud que desde entonces ha ampliado su trayectoria profesional especializándose en nutrición evolutiva y ciencias del deporte.

En Marzo de 2019 terminó el Ciclo Formativo de Grado Superior de Dietética, adquiriendo así los conocimientos y la titulación necesaria para poder ejercer como profesional sanitario dietista.

Actualmente también se encuentra formándose como Entrenador Personal (NSCA-CPT). Además de esto, cada año se mantiene actualizado realizando cursos de Nutrición Clínica Avanzada, Nutrición Deportiva, Ciencias del Entrenamiento y Lesiones, Máster PowerExplosive, etc.

Gracias a más de una década de trayectoria científica, Óscar posee una profunda comprensión de la bioquímica y biología molecular humana, amplios conocimientos de metabolismo, genética y nutrición humana, así como el bagaje necesario como para buscar, acceder e interpretar las más recientes publicaciones científicas relacionadas con nutrición y entrenamiento. Y lo más importante, sabe cómo trasladar todos estos conocimientos a la práctica para conseguir objetivos de salud y peso.

¿Quién soy yo realmente?

Siempre he sido un chico “gordito”. Desde que tengo uso de razón he tenido lorzas, las cuales llegaron a su culmen a los 10-12 años. Probablemente tuviera algo que ver que mis abuelos vendieran chucherías en un quiosco. La adolescencia me trató bien, ya que al pegar el estirón adelgacé.

Pisé por primera vez un gimnasio con 13 años aunque no aguanté mucho. No me motivó. A los 15 años me volví a apuntar con otro grupo de amigos y entonces sí que le pillé el gustillo. Corría como un hámster en la cinta o pedaleaba como un poseso en la bici. Cardio todos los días. Lo complementaba con ejercicios de aislamiento. La rutina que el entrenador del gimnasio nos dio a todos. Físicamente me veía muy bien y llegue a levantar unos kilos aceptables.

Al año lo volví a dejar. Había cambiado de pandilla y teníamos cosas "mejores" que hacer. Empecé a salir más, sobre todo los fines de semana. Llegó la universidad y con ella los excesos. Bebía todos los fines de semana y fumaba a menudo. No me cuidaba nada, mi salud no era prioritaria. Así estuve unos 5-6 años, aunque afortunadamente no fui a peor en cuanto a salud, sino que empecé a cansarme de tanta fiesta y malos hábitos.

En todo este proceso de cambio tuvo mucho que ver que empezara a salir con mi compañera de vida, Suyapa. Ella fue el impulso para que dejara de fumar y me cuidara más. Seguía saliendo, sí, pero bastante menos y hacíamos otras actividades que llevaba años sin hacer. Ella ha sido el motor de mi cambio.

Terminé mi etapa universitaria y empecé el doctorado. Ya no salía tanto, por lo que no había grandes excesos, pero trabajaba mucho y comía mal por lo que empecé a engordar. Fumaba solo cuando salía y me apunté al gimnasio de nuevo. En esta ocasión, prácticamente no realicé ejercicios de “máquinas”, si no que me dedicaba a ir a clases de spinning y body pump. Algunos días corría en la cinta o en la bici y otros hacía algunos ejercicios de aislamiento. Sin embargo, tras 2 años yendo al gimnasio con frecuencia seguía con el mismo sobrepeso o peor. Tampoco notaba muchos cambios a nivel de fuerza o resistencia cardiovascular.

Cuando a Suyi le diagnosticaron celiaquía la cosa empezó a cambiar. Empezamos a ser más conscientes de la importancia de la alimentación (sobre todo ella) y entonces empezamos a comer un poquito mejor. Aunque yo seguía tirando bastante a menudo de pizzas, patatas fritas, etc., ultraprocesados casi todos los días. Total (pensaba yo) si no estoy enfermo, ¿porque tendría que dejar de comerlos?

El estrés del trabajo, la mala alimentación y un ejercicio físico de mala calidad hicieron que a principios de 2015 llegara a mi peso máximo (que haya visto en la báscula, aunque creo que he estado peor): 83 kg.

Estaba más dejado que nunca, me sentía muy mal en mi cuerpo, tremendamente incómodo, nunca había llegado a pesar tanto y tenía que hacer algo al respecto.

La foto de la izquierda me la eché cuando estaba en mi peor momento en 2015 y me prometí a mí mismo que nunca más me iba a ver así. Y como ves ¡lo cumplí! 🙂

Y entonces conocimos la nutrición evolutiva. Suyi había sufrido 4 enfermedades crónicas y, en su incansable búsqueda de soluciones, una noche descubrió la bibliografía científica de la alimentación paleolítica. Esto marcó un antes y un después en nuestra forma de ver la nutrición, la salud y nuestra vida en general. A partir de ahí empezamos a profundizar en la nutrición evolutiva, leyendo los artículos científicos sobre el tema y todos los libros de referentes en el campo como Loren Cordain, Robb Wolf, Chris Kresser, Sarah Ballantyne, etc.

Nuestras vidas cambiaron para siempre.

Cambió nuestra alimentación, nuestro ejercicio (dejamos el gym y hacíamos HIIT al aire libre mientras nos daba el sol), nuestro manejo del estrés, incluso cambió nuestro trabajo.

Empecé a perder kilos como un loco, cada vez me veía con más músculo y menos grasa, más energético, vital y feliz.

Para mí ha sido el cambio más importante y positivo que he llevado a cabo en mi vida.

Ya no hay vuelta atrás. La alimentación evolutiva y el deporte coherente con nuestra ancestría han llegado para quedarse. Y esto es solo el principio. Sigo aprendiendo y experimentando conmigo mismo y mis capacidades. Sigo mejorando cada día y cada año. Sigo creciendo a nivel personal.

Verano 2017

Y ahora, mi deseo es que todos las personas experimenten lo que yo. Que todo el mundo saque al poderoso humano que llevamos dentro. Que todo el mundo tenga acceso a la información que te permitirá vivir la mejor versión de ti.

Quiero que transformes tu cuerpo, que hagas cosas que ni en tus sueños visualizabas, quiero que tú también tengas una salud de hierro y conseguir lo que te propongas.

Ya tienes todo lo que necesitas porque estás vivo y tienes un cuerpo. Sólo te falta descubrir el camino y caminarlo...

¡Únete a mi ejército y deja que te enseñe Guerrer@!